Zio Marble es un nombre nuevo sobre un negocio que no lo es en absoluto. Nuestro tío compra y vende mármol italiano desde los años ochenta, trabajando desde Poggiomarino, cerca de Nápoles, y subiendo a los Alpes Apuanos a elegir la piedra él mismo. En su mejor momento el negocio movía unos cuarenta camiones al mes.
«Zio» significa tío en italiano. El nombre no es una ocurrencia de marketing: es quien construyó todo esto, y las relaciones que vienen con él son el verdadero activo.
Qué ha cambiado
El negocio siempre se hizo por teléfono, en italiano, con gente que ya nos conocía. Funcionó durante décadas y dejó muchísimo sobre la mesa. Un comprador en Xiamen, Stuttgart o Dubái no tenía forma de encontrarnos. Esta web existe exactamente para eso: la misma piedra, la misma selección, los mismos precios, ahora accesibles en seis idiomas.
Qué no ha cambiado
Seguimos sin tener cantera propia, y no lo aparentamos. Compramos a quienes la tienen, a precios ganados en cuarenta años de presencia. Cada bloque se sigue eligiendo a ojo antes de cargarlo. Si busca un proveedor capaz de decirle cuándo un bloque no vale su dinero, esa es la parte de este oficio que menos queremos cambiar.